Reflexión sobre La excelencia en el teatro

Ciertamente, es un tema que ha salido hace un tiempo por facebook. Que en el teatro debería haber excelencia. ¿Qué es la excelencia exactamente en el teatro? ¿Qué sería excelente o esquisito en el teatro?

Ciertamente para llegar a la excelencia primero hay que ser conscientes de lo que no es la excelencia en teatro. ¿Qué cosas no debería haber en teatro y que pese a eso hay?

En mi opinión:

1- Las compañías/colectivos y diferentes productores de las artes escénicas deberían apostar seriamente por la creación y por los CREADORES escenicos. En lugar de repetir hasta la saciedad supuestos éxitos. Para ello habría que construir un nuevo paradigma para crear una nueva legalidad menos encorsetada en la que el creador reciba realmente una renumeración sin intermediarios “chupasangres”.

2- Las escuelas de artes escénicas deberían recalcar que las artes escénicas es algo que se construye colectivamente y en el que el EGO debe trabajarse para poder construir un trabajo colectivo en el que cada uno tenga claro sus límites. Una persona sola no puede llevar todo el peso de la producción, sea un actor crack, sea un director crack o sea lo que sea catacrack.

3- Construir producciones escénicas que aparte de ser un entretenimiento para el público, cumpla con la función social y humanista del teatro, que es hacer reflexionar y sentir al público.

4- Acabar con la Diseccionitis en el teatro, más propio de Lengua y Literatura en la escuela que de la construcción y creación escénica. La creatividad es una rutura completa de toda racionalidad, es un lenguaje distinto, por lo que no se puede entender mediante parametros meramente racionales y ciéntificos. Basta ya de cientifizarlo todo y razonarlo todo. ¿O es que cuando nos duele la cabeza lo cuestionamos si ese dolor es real y buscamos pruebas ciéntificas de que algo altera nuestra cabeza para que esta duela? ¿Ah que no?

5- Demosle valor a la creatividad y al trabajo que es la creación y producción escénica. Sobre todo desde dentro del sector artístico y artístico-social. Interpretar, Crear y Dirigir una producción escénica es un TRABAJO excésivamente mal renumerado.

6- No seamos esclavos de los medios que tenemos. Menos lucir medios y más trabajo de creación, dirección y interpretación. Tener una gran escenografría no es sinónimo de una buena producción escénica. Cada elemento escénico tiene que tener un motivo, una razón, ni que sea meramente ilustrativa del espacio. Cabe recordar, que el teatro no es un lenguaje ciéntifico si no artistico y creativo, por lo que importa más la “Insinuación” que el “Desnudo”. No hace falta sobrecargar el escenario de escenografía.

Podría seguir enumerando pero creo que ya hay una serie de elementos de reflexión, para todos aquellos que realmente aman las artes escénicas. Aunque si las aman realmente, tal vez no necesiten tener en cuenta todo esto, al tenerlo ya integrado realmente. En tal caso, es hora de que el TEATRO recupere su ESENCIA, olvidada en pro de supuestos éxitos.

La cultura y la creatividad

Todos tenemos una idea de lo que es la cultura, para algunos será algo que
creemos aburrido, otros lo creeremos algo importante… en tal caso, antes de decidir que es la cultura, es mejor dejarse impregnar por ella, sobre todo por lo que abordaremos aquí que es la cultura y la creatividad.

La cultura es algo amplío, es de lo que se compone una sociedad y cómo se articula por una parte, por otra, hay elementos dentro de esa cultura que invitan a la transformación y es de toda esta cultura de la que vamos a hablar aquí, en este espacio de reflexión conjunta ya que cómo he dicho yo algunas veces:
“Uno sólo no construye” y la cultura es algo que construimos entre todos, a
nuestra manera. ¿A qué aspecto de la cultura voy a referirme yo ahora? Podría empezar a imaginarme unos tambores y yo con un micrófono, a punto de anunciar ese elemento…

Nuestra amiga la imaginación, nos acompaña a todos los creadores,… Para
algunos la creatividad cultural es un hobby… un pasatiempo… ¿Lo es
realmente para los creadores? ¿Un pasatiempo o para ellos es un trabajo
aunque no sea siempre renumerado?

La creatividad cultural se expresa a través de diferentes facetas, tantas que
enumerarlas en un pequeño texto, es demasiado poco espacio.
¿Para qué sirve todo eso? ¿Para qué mantener viva la creatividad?
Nos permite conocer otras perspectivas,… para eso está la cultura, para
impregnarse de nuevas sensaciones, de nuevas emociones y sobre todo de
nuevas reflexiones para conocer otros puntos de vista que nos enriquezcan.

¿Pero qué expresa realmente el autor con esta obra? ¿Qué significa esta figura así dibujada? ¿Qué…?

La creatividad cultural no se analiza, no se disecciona cómo si fuese un
cadáver en una mesa de autopsias, se siente en la piel, cómo una caricia en el ser amado, cómo un beso,… Y para ello, para poder disfrutar de la cultura, nos hemos de dejar llevar y dejar el raciocinio de lado por un rato.

Entenderlo todo o tratar de entenderlo todo, no es sano.
La creatividad cultural nos permite expresarnos a los creadores y al público, le permite sentir, le permite viajar, soñar y en algunos casos hasta dar un punto de vista diferente al espectador.

La obra artística perfecta

Bien es una palabra que los creadores deberíamos empezar a usar cuando acabamos de dar vida a una creación artística.

¿Qué decimos normalmente los artistas?

Al cabo de miles y miles de revisiones de esa creación decimos… “¡Mierda! Aún hay que retocar algo. “

Hemos aprendido tanto a competir y a que las cosas tienen que ser tan y tan perfectas que al final el artista se ha de pegar un tiro. ¿Por qué? Es un mero hecho demostrable: La perfección no existe ya que todo es mejorable.

Lo más preocupante de todo, es que tal vez debamos escribir según la filosofía actual del arte, un manual para que cada persona que vea, escuche o sea espectador de nuestra creación sepa entender eso tan complicado que parece que pretendemos expresar.

Entender, entender, entender… y sí, estoy haciendo cacofonías expresamente por una razón muy simple y es la siguiente: el arte no se entiende, se siente. Buscamos todo racionalizarlo bajo parámetros inexactos y prefabricados por el ser humano que olvidamos lo que es sentir y vivir eso que nos aporta el artista libremente, o viceversa, el artista permitir al espectador a que viva su propia experiencia con lo que hemos creado. Tan sencillo como eso.

La obra de arte perfecta es aquella que nace de la esencia del creador… todo el resto son artificios para que haga más o menos bonito y para que supuestamente el lector, espectador. Se sienta atraído hacia esa creación artística.

Si el arte pretende cambiar alguna cosa, debe empezar el arte a cambiar de paradigma y pasar del “Vamos a hacerlo así para que el espectador lo comprenda”, “Vamos a hacer este trazo para respetar la norma de este arte que dice esto otro.”, “vamos a revisar 50 veces este texto para que no haya ni un solo error”. Todas estas absurdidades llevan a que el arte no sea arte, sino una especie de ciencia de la expresión creativa, lo cual… resulta absurdo.

Todas estas obsesiones y otras que no he mencionado llevan a un arte lleno de prejuicios, de egos y de manipulaciones que no conducen a nada positivo. Para ello hay que cambiar el chip, de paradigma, de conceptos, de ideas y de formas de actuar. Pero la más esencial es “Uno sólo no construye” y esta frase que repetiré hasta la saciedad, es la esencia del cambio de mentalidad que hemos de tener los artistas. O cómo diría Angie Bello Albelda: “Uno somos todos”.

Ahora estimado lector, es a usted al que le pertenece tomar el relevo y reflexionar más allá de este escrito, de esta reflexión y de quizás una especie de manifiesto, aunque quizás eso sería autoproclamarme vete a saber qué y eso sería un juicio sobre mí mismo que no aportaría nada.

El artista no se alimenta

Después de muchos estudios y análisis científicos, se ha descubierto al fin que el artista no se alimenta, no se cobija ni tan siquiera necesita vestirse.

Es un ser etéreo, un ser que no necesita lo mismo que el resto. Bueno tampoco los humanos normales parece que necesitemos eso. Pero ya llegaremos a eso.

Primero, el artista. El creador , el interprete y el que la muestra. Ese ser no necesita comer.

¿En qué narices me baso?

Simple, la remuneración que por su trabajo recibe por general el artista y a su vez, la percepción de lo que se ha de pagar por consumir un producto artístico.

Descarguemos todo gratis de internet o bien pongamoslo en precios desorbitados para que nadie acceda a ello.

No todo es la piratería lo que destruye el arte. Es una mínima parte y de hecho es una consecuencia y no una causa.

¿Consecuencia?

El arte no es una necesidad. El arte es para los burgueses que se aburren un poco o para los sabiondos.

Son percepciones que muchos pueden tener. ¿Para qué quiero ir al teatro si no tengo para comprarme patatas o pagar el alquiler?

¿Cuanto cobra un dramaturgo? ¿Un actor? ¿Un director de teatro?

Rara vez dudo que lleguen los dramaturgos a cobrar el salario mínimo interprofesional. Y si ya, mucha gente no llega a final de mes cobrando el SMI… ¿Cómo llegan a final de mes estos seres? No lo necesitan, son seres sobrenaturales.

No necesitan comer, ni cobijarse, ni tan siquiera vestirse. De  hecho no existen.

Ahora siendo serios, aunque en ningún momento se ha perdido seriedad en el texto, vamos a analizarlo.

1- El arte no es una necesidad. 

No cubre ninguna necesidad a nivel físico. No te alimenta, no te cobija y tampoco te viste. Tampoco el wifi, ni el móvil android, iphone ni un collar, ni un colgante, ni …

Pese a ello, todo eso cubre una necesidad, comunicarse,  sentirse atractiva… No son necesidades considerables esenciales, pero tampoco son del todo prescindibles.

¿Y el arte, que necesidad cubre? ¿Qué necesitamos del arte?

Necesitamos que nos transforme, que nos conecte con nuestras propias emociones y nuestra realidad para transformarla.

¿Cómo?  Para eso hay terapeutas varios.

Sí, hay terapeutas varios, pero ¿Nos emocionan? ¿Nos hacen soñar? ¿No hacen ver la realidad de diferente forma o nos conecta realmente de una forma preestablecida?

El poder de la imaginación. Reconectar con nuestro lado infantil, intuitivo y esencial.

Esa es la necesidad que  únicamente el arte puede realizar.

2- El arte es para los burgueses

Tal vez los precios y la política cultural hacen que el arte parezca inaccesible económicamente hablando.

Depende de a dónde se mire. Hay muchos espacios dónde acceder incluso gratis al arte. Un arma por desgracia de doble filo.

Por una parte precariza económicamente al artista y por otra acerca a toda la humanidad al arte.

La solución estaría en que se deje de subvencionar algo tan poco útil cómo es un ejercito sobredimensionado y otras subvenciones que se dan desde la política para que los creadores, interpretes… tengan una vida digna y a la vez el arte sea accesible económicamente a todos. Para esto, habría que establecer la tarjeta social en la que se establezca la cuantía del descuento, establecida desde la declaración de renta y estableciendo sistemas para evitar abusos cómo actualmente existen. Gente con poder económico y que a su vez hacienda les devuelve. ¿Les devuelve? Sí, hacer las leyes a médica ayuda un poco. Pero eso ya se nos escapa y eso es un trabajo que no nos corresponde a los creadores, interpretes o mostradores.

3- El arte es para sabiondos

El arte habla en otro lenguaje, a veces usando cultismos y que parecen alejarnos de aquello que se quiere expresar. Provocando un laberinto interpretativo.

Nos hemos vuelto tan excesivamente racionales, debido en gran parte al sistema educativo y social impuesto, que hemos perdido la emotividad y la intuición. La mente no nos ayudará a entender el arte y seguramente en muchos casos el “tonto del pueblo” sea el más capacitado para entender el arte.

¿Cómo?

Voy a expresarlo de otra forma. La mejor forma de entender el arte, será saliendo del propio ego de “Voy a demostrar que sé de arte”, “Voy a demostrar que soy inteligente”, “Voy a demostrar que ser sensible”, si no que vamos a enfocarlo de otra manera.

Esa obra de arte es mía como creador y es mía como público que lo recibe.

Desde esta perspectiva, desde la apropiación, vamos a buscar que queremos expresar nosotros como público con esa obra, o  más bien, intuitivamente buscar que expresa.

Este cuadro, escultura, obra de teatro, canción… vamos a mirarlo cómo si lo hubiésemos creado nosotros y vamos a mirar en nuestro interior, que queremos expresar con ella. Da igual lo que el autor de la obra haya querido crear. ¿Qué nos aporta a nosotros? ¿Qué nos hace sentir? ¿Qué nos emociona? ¿Qué nos hace soñar?

¿Qué significa la obra? Esa es la pregunta a evitar, esa es la pregunta que nos aleja y nos distancia del arte. Una pregunta que nos han hecho demasiadas veces en el colegio. ¿Qué significa este texto? Analiza este texto de forma racional y que coincida en lo máximo con los libros de texto de los académicos que estudiaron la obra.

Ya hemos roto algunos tópicos. Sin duda, ahora cualquiera de nosotros seremos capaces de apreciar y disfrutar del arte, sin complejos.

El artista necesita comer, vestirse y cobijarse, como cualquier mortal… los seres inmortales, aunque tal vez pueda inventarme alguna historia, los desconozco y por lo tanto, hablaré desde lo que conozco. Los seres vivos se alimentan y se cobijan. Si se es un ser sin pelaje suficiente, entonces tendrás que vestirte. Al ser los artistas seres humanos cómo nosotros tienen esas mismas tres necesidades básicas. Sin olvidarnos de la cuarta necesidad básica: La salud o estar sano.

Pero de ese aspecto, más complejo, la salud, sería necesario otro post. Pero resumiremos que hay la salud física, psicológica y emocional.

¿Qué podemos hacer para cambiar las cosas?

Como artistas poner claramente cuanto valor tiene nuestra obra y trabajo.

Concebir la obra, desarrollarla y revisarla. ¿Qué precio le ponemos cómo autores a eso?

Concebir la obra, pongamos unos 25 euros.

Desarrollar la obra, pongamos unos 3 euros la hora. Y revisarla más o menos igual.

¿Cuanto vale una obra de teatro? ¿Cuanto debería cobrar pues un dramaturgo? Y la pregunta clave: ¿Quién paga al dramaturgo?

Hay aparentemente una protección del autor, pero lo que realmente se protege, es editoriales y discograficas, que son quienes se llevan los derechos de autor, de los cuales con suerte, le llega un 10% al autor. Finalmente de estos posibles 300-400 €, le llegan 30 € con suerte al autor por esa obra.

Sin duda hay que cambiar el paradigma, y para ello es tanto cómo publico, como otros participantes en el proceso de puesta en escena de la obra, reconocer que el dramaturgo ha de cobrar por su trabajo y participar en esa remuneración. Antes incluso del estreno ya que la obra a través de la cual vamos a ir a escena, no es de nuestra autoría, otro hizo el trabajo de crearla, de desarrollarla y de imaginarla. De crear el personaje, de crear el conflicto, de crear el escenario y de crearla de esa forma.

¿Como pagarle? Evidentemente, no vamos a pagarle 300 o 400 € por quizás hacer una vez esa obra. Pero si que le podemos pagar 20-30 euros directamente por función.

Cómo digo, es cambiar el chip, tanto de los creadores, como de los interpretes y los mostradores.

¿Debe el autor ejerciendo a su vez de director el que pague al actor, a la actriz? En ese tipo de relación, hay que establecer otra norma. Repartirse los beneficios que produzca la obra, a la hora de enseñarla en las diferentes muestras.

¿Y si es gratuita?

Entonces el público es quien ha de hacer su aportación. Ni que sea dar una moneda de un euro al director o más si ha disfrutado más de la obra.

Olvidarnos del hecho de que es gratuita, si no de que es otro punto de vista.

¿Qué puedo aportar ecónomicamente o a otros niveles al equipo que ha puesto en escena la obra? ¿Qué ha hecho un trabajo del cuál yo he disfrutado? ¿Del cuál yo he sacado algo?

Olvidemonos de la gratuitidad y pensemos en ¿Cómo puedo contribuir?

Es hora de pensar diferente, pero hay que ir más allá. No hemos hablado en profundidad de temas como el salario mínimo interprofesional, de la inacesibilidad ecónomica a la vivienda y otros aspectos que afectan no solamente al artista directamente, si no que también indirectamente.

Sin una vida digna para la sociedad, es muy díficil que el creador artístico tenga la remuneración que realmente se merece por el trabajo realizado.

¿El teatro ha muerto?

Sin duda la respuesta que cualquiera de nosotros diría de buenas a primeras sería: NO.

¿A qué me refiero cuando digo que el teatro ha muerto? No me refiero al hecho de que no hayan escenificaciones… si no al hecho creativo del teatro.

La pregunta que da título a esta reflexión que estoy desarrollando en la mañana del 27 de noviembre del 2014, viene sin duda de la observación del panorama teatral de Barcelona y alrededores.

Es cierto que nadie puede conocer todo el panorama existente, pero si de lo que son los “grandes éxitos” del Teatro, o mejor dicho, la programación de las grandes salas.

¿Quién está en esas grandes salas?

Gente que ha salido de l’Institut del Teatre, Eolia y/o ha salido en los seriales de TV3, salvo quizás alguna excepción. Lo cierto es que quienes monopolizan la Cartelera Teatral de los Teatros de Barcelona y para que negarlo de Cataluña son ellos.

¿Por qué son de mayor calidad? Dependerá del criterio.

Lo que sin duda llegamos a un punto importante que demuestra que el Teatro en Barcelona no es democrático, si no más bien un Oligopolio controlado por una minoría.

No voy a cuestionar la calidad de las producciones teatrales o escenicas que están en las grandes salas de Barcelona, si no el hecho de la falta de oportunidades a Creadores de Barcelona para acceder a esas salas.

¿Existen esos creadores?

Yo soy uno de esos creadores y conozco a algunos más que también desearían tener esas oportunidades. Por lo que sea no han podido acceder a las grandes escuelas de Teatro o a seriales de televisión.

Estas compañías de los Grandes Teatros son los que tienen la mayoría a nivel de cantidad y calidad las subvenciones en artes escénicas.

La mayoría acaban exhibiendo más medios que creatividad o expresión artística real. Aunque sin duda hay algunos que prefieren una cosa a la otra.

En el Mercat de les Flors, vi recientemente a una bailarina catalana en su espectaculo, en el que había más medios que expresión artística.

Y cuando se tienen medios se confunde demasiado facil Profesionalidad con Exhibición de Grandes Medios.

La profesionalidad en las artes escénicas debe ser la capacidad de expresar Todo con el cuerpo.

En mi opinión el más profesional seria el que sin escenografía, sin gran exhibición de luces y sin ningún artificio innecesario el interprete sea capaz de expresarlo todo.

Aunque sin duda es complicado plantear un espectáculo así, en una cultura invadida por los grandes efectos hollywoodienses, la televisión y otras “artes” que juegan con lo audiovisual.

¿Eso ha de afectar al teatro y a las artes escénicas? ¿Eso ha de obligar al Teatro a adoptar medios audiovisuales para atrapar al público o hemos de aceptar que las artes escénicas lo que atrapa es una buena interpretación a partir de un buen guión?

Para mi la respuesta es clara, la interpretación por parte de bailarines, cantantes, actores, actrices, bailarinas, …. ha de atrapar al público. Y los medios complementar o ayudar a la mejora de esa expresión.

Pero sin olvidar la importancia que tiene el creador escénico: Dramaturgos/as, guionistas, coreografos/as… Ya que sin ellos no hay Artes Escénicas.

Y desde las escuelas de teatro hasta las producciones escénicas olvidan la importancia o no mencionan la importancia de los creadores escénicos. En la formación escénica se pone o se presta muy poca atención al aspecto de la creación escénica.

Lo cual unas artes escénicas sin creatividad y más centrada en los medios sin duda es la muerte de las artes escénicas.

Por lo que es en base a esto, que en mi opinión el Teatro está Muerto.

Solamente hay que ver la Cartelera para ver que son grandes éxitos creados por Actores Mediaticos o Guionistas Mediaticos, que al final con los medios que tienen hacen sus grandes producciones y grandes campañas publicitarias.

¿Qué nuevas compañías o creadores han aparecido en las Grandes Escenas? Pocas, muy pocas.

¿Y en los pequeños escenarios? ¿En el ámbito semi-profesional o amateur?

Sin duda, algunos tienen más o menos recursos. La mayoría solicitan obras que llevan circulando tiempo en las carteleras, que han tenido éxito, por lo que optan por el riesgo mínimo, ya que quizás en parte se hace para entretener a los que participan en las producciones.

Sin duda, para mí es un error, ya que el ámbito semi-profesional y amateur deberían ser el campo de pruebas para los creadores, para ello también sería necesario la existencia de Muestras de Nuevos Creadores. Los que crean una idea de principio a fin, no los que adaptan o convierten en musical una obra o vete a saber que tipo de adaptación. Hablo de los que escriben el guión, piensan la coreografía de principio a fin… No a los que cogen una idea ya existente y la transforman, a no ser que la transformen completamente o cojan solamente un aspecto de esa idea para darle una nueva dimensión.

La Creatividad es el motor de un arte, cuando se boicotea este aspecto de un arte, es matar el arte. Se hace desde las instituciones, pero también por parte de  actores Egotizados y Compañías o grupos que se convierten en reproductores de lo existente sin creatividad o con poca creatividad. Por suerte hay excepciones. Pero no puedo evitar pensar que una o varias excepciones, no dejan de ser una mala noticia por el hecho de no ser una normalidad, la excepción debería ser la repetición de obras ya creadas, sean o no con adaptaciones o modificaciones. La normalidad sería la Innovación constante con Nuevas Dramaturgias, Nuevas Coreografias…

Y para ello hay que acabar con la Casta en el Arte y en las Artes Escénicas.

Y sobre todo, poner los medios para que los que se dediquen a la Creación Artistica tengan una vida digna en su trabajo: La Creación Artística sin tener que “prostituirse” trabajando de pizzero, camarero… Ya que una sociedad sin arte ni creatividad está condenada al fracaso.

Y nuestra sociedad ya ha fracasado, solamente hay que ver la deshumanización que padece la sociedad. En la que personas pasan y si no te apartas tú es tu problema, si hace falta te empujan y te tiran al suelo para ellos pasar: EGO.

El arte, en mi opinión y en la de otras personas que conozco, como el poeta Jaume Muñoz, mi pareja Angie Bello y otras personas, ha de hacerte vibrar, te ha de tocar emocionalmente y reflexivamente, quizás no de forma inmediata, pero debe aportarte algo que te llevas a casa: Una emoción, una reflexión… algo. Dicho de otra forma, el arte es provocación… Pero la provocación de una transformación interna de los que reciben ese arte.

Al menos esa es mi opinión. Por eso, hoy en día el Teatro está muerto en mi opinión. Un teatro centrado más en actores y directores que en los creadores escénicos es la muerte misma del teatro, eso sí… es una vía para la expresión de SuperEgos.

¿Qué hay de mi SuperEgo? Cada día me enfrento a él, para frenarle, para pararle los pies y sobre todo para que no me distraíga de lo importante: Crear y Ser Persona.

Y hasta aquí mi reflexión sobre el tema, al menos por ahora.

 

La precariedad en el arte

La precariedad en el arte, un asunto que nos afecta principalmente a las personas que estamos directamente vinculados al arte, pero también a la sociedad. Un arte precarizado es una sociedad precarizada a todos los niveles, tanto ecónomico como a otros niveles.

¿Qué es la precariedad ecónomica en el arte? ¿A qué me refiero con este título en negrita?

El artista por regla general no puede dedicarse profesionalmente a lo suyo, ya que no recibe una renumeración justa y que le permita desarrollar una vida debido al hecho que recibe mucho menos del salario mínimo.

Puede que reciba algo puntualmente pero no tiene ingresos fijos. Eso es una precariedad, ya que el arte no es considerado una profesión, o no lo es al mismo nivel que otras profesiones cómo podría ser el de médico, profesor, funcionario… si no que es casi considerado el trabajo de artista cómo de lo más bajo del escalafón social. Al menos en España que es el país que nos interesa.

Vamos a observar este asunto, desde la perspectiva de un escritor, de un guionista de teatro y la del un director de teatro.

Caso práctico A: El escritor

Un escritor, primeramente desarolla una idea, eso ya serían unas horas de trabajo.

Desarolla la idea, la estructura y le da forma sea en formato el que sea. Pongamos por ejemplo una novela.

Escribe la novela, le da forma, busca figuras estilisticas para darle más literatura, conservando al máximo la coherencia de la trama.

Después de eso, lo revisa, que esté gramaticalmente, ortograficamente, estilisticamente… correcto y que se ajuste a la idea que el escritor quiere desarrollar.

Sin lugar a dudas laborioso, solitario y compaginando todo eso en el mundo actual con un trabajo normal, a veces con suerte ligado al trabajo de escritor cómo podría ser columnista de un diario… aunque eso es en la minoría de los casos, ya que la mayoría de escritores tienen que compaginar trabajo renumerado y trabajo artístico. Tal cómo la gran mayoría de artistas.

Después de hacer el trabajo de revisión y darle el visto bueno a su propio escrito, novela o lo que sea, tiene que acudir a algún editor para que lo edite, lo publique y así pueda conocerse esta obra, para que pueda tener el autor una renumeración.

Generalmente o se autoedita y usa algún servicio de corrección o tiene la suerte de que le contraten para publicar esta novela y entonces la editorial se haga cargo de todo (rara vez pasa, generalmente los costes los asume el autor). Después de asumir el autor los costes, generalmente, el 10% de los beneficios son para él y el resto para la editorial.

¿Justo? A simple vista no, pero desconocemos el punto de vista del editor. Pero ciertamente, algunas editoriales tienen demasiado poder cómo para poder imponer esta precariedad ecónomica al autor, otras más pequeñas, se ven obligadas a apostar y ese riesgo ciertamente merece este tipo de tratos. Aunque aún así podría considerarse un abuso, sobre todo si el autor asume los costes ecónomicos o gran parte de ellos.

En muchos casos el marketing y demás también es el autor.

¿Sale realmente a cuenta ser escritor en España y hoy en día? Salvo en pequeñas excepciones, sin lugar a dudas. No.

Cómo podemos observar no es solamente una precariedad ecónomica, si no también de otros elementos.

En este caso, el autor, escritor se encuentra con fustración de no poder dedicarse plenalmente a lo que realmente le motiva. Para él no es una mera afición, aunque la renumeración y los recursos que ha de destinar sean casi cómo el de una afición, pero… es cómo si un futbolista tuviese una lesión y no pudiese jugar al futbol, o cómo el de cualquiera que salga de una facultad de turno y quiera trabajar de lo suyo.

Aparte de la precariedad psicólogica que tiene el autor, hay que hablar de la precariedad social del desprecio hacía lo que hace respecto a la sociedad. La consideración social de un escritor, de un músico, de cualquiera que trabaje en el ámbito artístico sea “profesionalmente” o a nivel “amateur” o “semiprofesional”, será considerado basura socio-ecónomica. Y es este aspecto de precariedad del cual hay que hablar seriamente, del desprecio social hacia las artes. Es este desprecio que hace, que no se consideré a un profesional al artista, si no a alguien que se aburre y hace una obra de arte. Dicho mal y pronto.

El problema del arte de la escritura, es que no es visual ni sonoro a nivel de expresión.  Si no que uno ha de leerlo tranquilamente en la intimidad del libro y del lector. Es un arte “intimo” (entre comillas por el sistema de transmisión, no por otras razones). Esa “intimidad” hace muy dificil difundir la obra y a su vez la hace dificil de compartir y que pueda llegar a las grandes masas. Aunque, hay que puntualizar que siempre se puede compartir un fragmento por las redes sociales y los medios de prensa escritos para darlo a conocer, pese a eso… en este mundo en el que lo audiovisual prima, el arte de la escritura tiene díficil forma de hacerse visible y atractivo.

La dificultad para difundirse en el arte, pese al existir redes sociales y demás, complica las cosas, pero a nivel de impuestos y papeleo legal  a realizar en algunos casos, hace también una precariedad legal y de sistema laboral en el arte. Y la ausencia de el autónomo artistico cómo figura legal con cuotas ecónomicas más ajustadas a la realidad del mercado artístico-laboral, hacen más dificil el acceso a derechos que otros trabajadores tienen.

¿Puede permitirse un artista pagar al mismo nivel de autónomos que los autónomos de otras profesiones? No.

La precariedad en el arte, hace que el mercado ecónomico-artistico sea pequeño y monopolizado por una minoría de la cuál hablaremos en otro texto o en otro punto del mismo.

Casos prácticos B y C: El Dramaturgo y el productor-director teatral

El dramaturgo, es una persona que escribe una obra que está destinada a ser representada, una obra de teatro o un guión teatral, en un punto medio entre el teatro y la literatura, pero sobre todo en un punto tan intermedio que su profesión es poco reconocida en ambos ámbitos.

Tras todo el proceso de construcción de la obra, el dramaturgo si no puede dirigir por sí mismo la obra, debe buscar quién la dirija, la produzca y la lleve a escena, única forma efectiva de darse a conocer. Hasta un cierto punto también.

En el caso de haber podido cursar dramaturgia en la escuela regional de teatro de turno, tiene acceso a darse a conocer facilmente, pero en la mayoría de otros casos, en el que realmente la dramaturgia es un aprendizaje autodidacta que generalmente está relacionado con la práctica de las artes escénicas o en relación a ellas, cómo podría ser a nivel interpretación o cualquier otro. Aunque muchos casos no es así, sobre todo en el caso de los que hayan estudiado dramaturgia en alguna escuela de teatro.

El caso es, que el dramaturgo ha de conseguir atraer a alguna compañía o director que ponga en escena su obra.

Pongamos el caso, de que el dramaturgo ha escrito “Impacientes Profesionales” (obra de mi autoría en este caso en catalán y expongo dicho caso para poder hablar desde mi experiencia, tal cómo he realizado en el resto del texto).

He escrito cómo dramaturgo, Impacients Professionals (título en catalán).

Al ser en catalán, deberé buscar un grupo, compañía o director dentro del ámbito linguistico catalán.

¿Con que problema me topo cómo autor?

1- No soy conocido ni salgo del Institut del Teatre.

2- Al no ser conocido, nadie se arriesga a hacer obras nuevas. Observo atónito cómo compañías amateur que podrían apostar por cosas nuevas, hacen las obras que han sido un éxito: Métode Gronholm, els deu negrets d’Agatha Cristie, la sang de Bellbell, obras de Sheakspeare, … Bueno las que hayan sido éxitosas.

La precariedad de apertura creativa en el arte del teatro.

3- Visto el rechazo o la falta de oportunidades reales en grupos ya existentes, en mi caso al tener experiencia teatral, me veo obligado a crear mi propia compañía y confiar en alguién cercano para llevar en escena mis obras.

4- Se crea la compañía o el colectivo artístico y toca desarrollar en escena la obra. Al ser una obra nueva, necesita probarse en escena y un proceso créativo más amplio del que normalmente las obras ya consagradas necesitan (en parte por eso, quizás casi nadie se arriesga a lo nuevo).

5- Se ensaya y se ha de soportar algún cambio en el guión para hacerlo más efectivo a la escenificación…

6- La precariedad de espíritu artístico en el teatro en este caso, para los que propiamente realizan la actividad teatral, hace que en muchas ocasiones se oíga el comentario de “No entiendo la obra”. Y hay que entender una cosa, una obra no está hecha para entenderla, si no para que cada uno la perciba desde su punto de vista. El arte no ha de imponer una verdad, si no exponer una historia en el que se trate un tema y que cada persona del público lo interprete y lo reciba.

7- Tras superar toda la etapa de ensayos, de retoques, de puestas en escena, hay que buscar un espacio dónde mostrar la obra. Un pequeño espacio y poco conocido, ya que los grandes espacios en Cataluña están reservados para los que salen de escuelas de teatro y sobre todo para los que hayan tenido algún papel en algún serial televisivo sobre todo del canal TV3.

8- Se consigue la sala, se ha de pagar una “paga y señal” para poder estrenar ahí y que la sala no tenga perdidas, evidentemente, no todas están subvencionadas. Mientras las salas subvencionadas están vacías y cobran entradas a más de 10 euros, las salas alternativas no están subvencionadas y obligan a las compañias a pagar o compartir costes y beneficios.  (Costes de sala y “beneficios”)

9- Tras eso, si la compañía no tiene técnico propio o si lo tiene, igualmente ha de pagar a un técnico de luces y a veces uno de sonido también para poder poner en escena la obra. Lo cual los costes aumentan.

10- Se ha de hacer cartelería  y flyers para poder atraer al público.

11- Pese a tener contactos con otros artístas y colectivos artísticos, acaba resultando dificil que esos otros colectivos difundan tu espectáculo, tu obra de teatro o que incluso asistan, pese a ser gratuito en ocasiones por ser en centro civico.

12- Difundes por las redes sociales la obra y esperas poder atraer al público, pero pese a eso, el resto de colectivos artísticos o artistas no comparten generalmente el espectáculo que vas a estrenar, para así ampliar. La precariedad interartistica. Dicha precariedad, hace que cada colectivo artístico o artista se vea sólo y con sus medios, cuando uniendo fuerzas tendríamos más amplitud de público y más posibilidades de ampliar terreno. La mayoría nos estamos peleando por las migajas de público y recursos, mientras unos pocos acumulan los recursos, los medios de difusión…

Y sobre esta precariedad interartistica hay que hablar mucho y en profundidad.

Nos han acostumbrado a competir entre nosotros, a ser los mejores… ¿Los mejores de que?  En el arte no hay mejores, hay más creativos y menos creativos, más atrevidos o menos atrevidos, pero ni mejores, ni peores. Y eso es lo que hemos de entender, que… o los artistas actúamos en conjunto para mejorar las cosas, o los grandes tiburones que ya se comen todo, se lo seguirán comiendo. Para poder conseguir cambios, cosas y que el arte sea de interés, hemos de unir fuerzas para dejar de ser pecesillos en guerra para ser una horda de peces capaces de igualarse a cualquier tiburón ajeno.

En el caso del teatro serían las compañías , actores , dramaturgos… ligados al Institut del Teatre, grandes escuelades de teatro que generalmente acaban vinculados de alguna manera a una televisión y sus seriales, monopolizando y controlando así el mercado teatral, excluyendonos al resto convirtiendonos en casi artistas clandestinos.

Y para poder acabar con la precariedad en el arte, el único cámino es caminar juntos, ya que cómo digo yo muchas veces “Uno sólo no construye”, lema que en y desde Atristas he intentado inculcar. Y espero algún día dejar de predicar en el desierto y poder tener los medios adecuados para llevar a cabo una construcción colectiva de un nuevo paradigma artístico, cultural, social y ecónomico para no solamente los artistas si no para los que potencialmente puedan interesarse por el ámbito artístico.

Un nuevo paradigma en el arte y la sociedad es posible, pero siempre y cuando los artistas, los colectivos artisticos y la sociedad estemos dispuestos a este cambio de paradigma, pero sobre todo decidamos caminar juntos, sin prejuicios, sin miedo, sin falsos portavoces…

¿Cuando acabará la precariedad en el arte? Dejo ahí la pregunta, pero sobre todo la siguiente.

¿Cuando empezaremos los artistas a trabajar juntos para acabar con dicha precariedad?

 

Mi visión del teatro

Ciertamente, el título del post es muy revelador y tal vez simplista. Ya que el teatro no hay que verlo desde fuera, si no vivirlo. El teatro es un modo de ver la vida, pero para ello… hay que entender cuál es mi filosofía al respecto. Lo cuál va a ser complicado de expresar con palabras. Pero, es un reto que hay que asumir. Leer más

Teatro del siglo XXI

Sin duda, podría hablarse aquí de muchas cosas, de los maravillosos efectos, de las obras más famosas del siglo XXI entrante. Pero, nada de eso va relacionado con lo importante del tema.

Por eso, empezemos… ¿Qué es el teatro? ¿O de dónde sale el teatro?

Creo que es importante, recordar, que sin autor, sin dramaturgo o guionista, el teatro no existiría, ya que nadie hubiese creado un marco en el que director y actores entre otros pudiesen trabajar. Leer más

La dictadura del humo

Vivimos en un país en el que se potencia el uso del coche, se han dado durante años subvenciones para facilitar la compraventa de coches, se tiran para atras o se vota para que se tire para atras normas que perjudiquen al usuario del coche. En cambio se hace propaganda de usa el transporte público, pero en cambio la inversión en infraestructuras de transporte público se van reduciendo.
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