Plou prou ou

Plou
Prou
I un ou

 

Plou
Prou
I on es l’ou?

 

Prou amb l’ou
On es veu
Una veu
Que beu

 

Plouen veus
I una veu veu
Un pou
Ple d’ous

 

I la veu cantant
En silenci parlant
I no hi ha per tant

 

I els ous del pou
Es trenquen en silenci
I a ningú l’importa prou

 

Prou
Plou
Ou
Cou
Tou

 

Kaput i punt final.

CreaMetro

Próxima estació
Versos perduts
En un paper en blanc

Destinació
Creativitat perduda

S’obren les portes
I desconeguts
Entren al mateix vagó
Amb destins diferents

Vagó buit
Ple de gent
Cadascú en la seva soletat
Esperant el seu destí

Dorm
Beu
escolta música
Llegeix
Pensa

Assentats
De peu
Poc importa
Sols en vagó ple de gent

Surten i entren
Entre invisibles
I enllaunats
Esperen un destí

Adeú vagó
Ja he arribat
a la meva estació

Al vestíbul
La meva amant
I dolça inspiració
Un fet inesperat
Una anècdota
Poc importa

Escric i escric
I el meu viatge
Continua
En el tren infinit
De la vida

PENTAGRAMA DE ESPERANZAS

Do

Dolor y más dolor
Dolor que se alimenta
De más dolor
Sin cesar

Re

Renace de sus cenizas
De sus tenebrosas
Y malolientes cenizas
El amor malherido

Mi

Mirandote a los ojos
El dolor se dispersa
Se huele
Pero su peste no me inunda

FA

Fácil seria rendirse
Fácil sería entregarme
A ese dolor
Pero lucharía
Por tu amor

SOL 

Sólo me encuentro
Perdido en este rincón
Del universo
En un rincón
Dominado por una estrella
A la que llaman Sol

LA

Lapidadas mis esperanzas
Lástimadas mis fuerzas
Sigo en lo más hondo de mi
Esperando tu regreso

SI

Siglos y siglos
Condenados al dolor
En este rincón del universo
Puede que olviden
Que con tu llegada
Sea el fin de su dolor

Te espero
En este rincón del universo
PAra ver si tu rostro
Si tu amor
Es capaz de sanarme
Y sanar a esta raza
Pérdida en su propio dolor

Mientras tanto
El pentagrama de la esperanza
Y del amor
Sanan algunas de mis heridas

El arte es una varita mágica

El arte es una varita mágica
Que te convierte en hechicero
Por las mañanas

Por las noches
En un amante insaciable
Y deseado

Al mediodía en salvador
De mundos existentes
En algún otro lugar

La várita mágica
Te traslada
A otros mundos
A otros lugares

La várita mágica
Del arte
Te hace soñar
Jugar, viajar

Te hace espectador
De grandes cosas
De misterios lejanos

Y te permite
Reflexionar, ver desde
Miles de puntos de vista

El arte es una várita mágica
Que es infalible
Ya que te traslada
A otra realidad
Que te permite
A veces
Comprender mejor
Nuestro universo

El arte es un animal salvaje

El arte
Baila, canta
Muere
Se desmaya
Se despierta

Come y bebe
Te mira
Te esquiva
Te sigue
Y te ignora

Juega y pasea
Teme y es temido
Es deseado
Y tiene deseos

El arte
Es un animal
Que camina
Por la selva
Del subconsciente

Los cazadores
De ideas
Estan al acecho
Para capturarlo

Pero el arte
Es esquivo
Audaz y a la vez
Salvaje

Un animal salvaje
Que se deja llevar
Y que no teme a nada

Siente sin temor
De ser descubierto
Hasta que es cazado
Pero jamás podrá
Ser domesticado

relats absurds I

Cullerada a cullerada, la seva inteligencia anava convertint-se en vida eterna. Llavors l’humà va tornar al seu estat primitiu, per mantenir-se eternament entre arbres. Quan la humanitat es va dispersar per l’espai, quan els arbres ja no eren arbres, llavors es va apropar a lo que quedava de la civilització humana, la vida eterna es va convertir en un infern etern… s’ofegava i tornava a reviure una i una altre vegada… Va trobar una cosa que semblava menjar, s’ho va menjar… va recuperar la intel-ligencia i va perdre la vida eterna. Amagat sota terra, va veure el panorama d’aquell futur. Va decidir, llavors informar-se de tot el que havia passat. Quan ja era un ancià va trobar la forma d’abandonar aquest planeta cap a una còlonia, on podria potser recuperar la juventut, si hi arribava a temps, ja el seu cos li pesava, va volar per l’espai fins que arribar a la còlonia. Llavors al escriure aquesta historia, algú va arrencar la darrera pàgina, per a que tots poguessim construir el nostre final, o bé arrencar una altre pàgina, fins fer la historia a la nostra mida. La historia es va desfer pàgina a pàgina, fins que un home es menjava alguna cosa amb una cullera, cullerada a cullerada… fins que algú va escriure, que després de menjar-se el gelat, aquest va marxar cap a la estació del seu poble. Va agafar un billet i va marxar cap a la gran capital i allà, aniria a visitar al seu millor amic, vingut de un món llunyà. Algú vol un gelat?

Cadenes de la foscor

Les cadenes venen de la foscor
Criden i xisclen
Reclamant la meva atenció
Reclamant el meu silenci

L’eclpsi i el malefici dels deus
O millor dit dimonis s’apropa
S’apropa amb el só de les cadenes

La foscor omple el temple
Omple palau
Omple els carrers i el mercat

El malefici està aprop
I les cadenes atrapen.
Corro i corro però em rodejen

El meu nou collar
Es el silenci
Ja soc el titella
Que les ombres desitgen
Que tots siguem.

El Poder del miedo – Capítulo I – Laia

Hace tiempo que vivo en esta ciudad de hormigón. En esta ciudad inhumana, pero no puedo evitar de sentirme mal de estar aquí.

La gente se cree a veces incluso capaz de atravesarte … ¿O es que me he vuelto invisible? A veces, ese pensamiento me obsesiona, me invade.

Camino y camino por las calles, ya que renuncio a ser esclava de esa lata de sardinas. Me niego y pese a eso, coches , motos, bicicletas, gente en skate… cada mañana y cada tarde al entrar o salir del trabajo, el camino de obstáculos se repite. ¿Es que creen que soy una de esas atletas de los juegos olímpicos? ¿De esa prueba de salto de obstáculos?

– ¿Laia? – Una voz femenina se oye a lo lejos.

Me giro intentando identificar el origen de dicha voz. Pero, a veces pienso que es objeto de mi imaginación. Llevo años en esta ciudad, pero…

– Laia. ¿Eres tu?

Por fin, estamos a una distancia próxima entre ella y yo. Ahora por fin la reconozco, es una compañera de un trabajo en el que estuve un par de meses antes de encontrar en el que actualmente estoy.

Recordamos el tiempo que trabajábamos y charlábamos. Nos ponemos al día.

Luego, cada una sigue su camino ya que hay que hacer mil y una cosas. Ahora me toca dirigirme a un curso y luego a casa a descansar.

La noche llega y aparte de seguir esquivando a personas y personas, coches, motos, bicicletas, autobuses, obras…. El curso del día sigue igual.

Me quito el maquillaje, me cambio de ropa y empiezo a hacerme la cena. Me pongo en el televisor y miro lo primero que pillo. La caja tonta, le llaman y con razón, pero… ¿Hay algo que no sea tonto en esa caja?

Finalmente me duermo, con una serie de esas para dormirse.

A la mañana siguiente, vuelvo a despertarme. Me preparo para irme hacia ese trabajo y antes un pequeño desayuno.

Nada interesante, la caminada de obstáculos diaria… Aunque, esta vez, un poco raro.

¿Conoceis esa sensacion de cuando todo parece un sueño y que casi podrias hacer cualquier cosa pero que en seguida te topas con la realidad?

De repente, atraviesan literalmente mi cuerpo. Una sensación tope rara. De ser medio transparente, pero saber que alguien ha pasado a través de ti. Algo que siempre me había asustado, algo que siempre había temido se ha vuelto real. Ahora me atraviesan. Y lo peor, la gente no parece ni inmutarse, ya que siguen en sus programas.

Recuerdo, cuando una amiga me explicaba aquellos códigos de programación informática. Con el basic y luego ya mas tarde con otros códigos.

Pues la gente parece asi.

1 Avanza recto

2 Si semáforo rojo volver a linea 2 del programa, si no atravesar paso de peatones.

3 …

Pero, odio que me atraviesen. Me voy a sentar en un banco porque no se que me he tomado esta mañana. Que la gente te atreviese o que veas la gente atravesando, es muy malo.

Estoy por llamar a una amiga, o por enviar un whatsapp o por decírselo a alguien. Pero me van a tomar por loca. Eso si, he de llamar al trabajo de que no me encuentro bien. ¿Pero como? ¿Que es lo que tengo? ¿Que me pasa? ¿Me habre vuelto loca en esta ciudad de hormigon?

Me decido finalmente a llamar. Hoy no iré a trabajar y averiguare que sucede. Lo investigare. Me voy a casa y voy a quedarme en casa. De camino, me siguen atravesando como si fuera lo mas normal del mundo.

Lo malo es que no me sirvió de nada perder un día de trabajo, ya que no logré averiguar nada ni curar mi locura. La gente me sigue atravesando día a día… Y nadie parece fijarse en ello.

Repito, nadie parece fijarse en ello, salvo un individuo extraño que siempre me mira en un cruce. Que se queda parado en la otra acera, mientras yo atravieso y la gente me atraviesa. Parece saber lo que me sucede. Y cuando me acerco a la otra acera, él me atraviesa, como diciendo: “sé lo que te pasa”.

Es un hombre alto, pelo corto, ojos azules y vestido con un traje, llevando un maletín y unas gafas.

Esta vez llego al cruce, dónde sé que siempre nos cruzamos, cómo si lo tuviese calculado. En esta ocasión me espero. No cruzo y cómo siempre la gente me atraviesa mientras otros simplemente se topan unos con otros, cómo si no les importase. No parecen ni inmutarse si no que prosiguen sus caminos. Él atraviesa el paso de cebra y en esta ocasión me esquiva. En ese momento decido seguirle. ¿Por qué me ha esquivado esta vez?

Al llegar en un parque él se sienta en un lugar del parque. Cómo pensando que en ese momento yo le seguiría, pero en cambio me aproximo y le miro, él me mira con una mirada fija, clavándome la mirada en los ojos y yo casi apenas puedo moverme. Él se me acerca y me acaricia la cara. ¿Qué me pasa? ¿Por qué no me alejo?

– El miedo siempre me ha paralizado. Siempre he tenido la misma pesadilla. En la que no puedo levantarme, ni moverme.

En ese momento me atraviesa, pensando que podría hacerlo. Y efectivamente me atraviesa. Intento articular palabra pero, me siento incapaz de hacerlo.

– El miedo se puede transmitir. Es una verdad. Quién se paralizaba antes era yo. Quién cuando otro tenía miedo, el que se quedaba parado era yo. Un día, me pase todo el día paralizado, incapaz de moverme. Casi convertido en estatua. De hecho la gente creía que yo era una estatua. Un día me puse ante un espejo y efectivamente, era una estatua.

¿Soy una estatua yo ahora? Pensé yo.

– Tu miedo a chocarte, tu miedo a que la gente te atreviese, ese pensamiento obsesivo hace que ahora no te puedas mover. Deberás superarlo o convertirte en estatua. Es la única forma en la que podrás escapar de esto. Yo no puedo liberarte. Debes hacerlo tú, al menos que yo decida que te quedes quieta para siempre, entonces no podrás hacer nada.

Seguía sin poderme mover. Él simplemente se aleja y me deja en ese estado de congelación.

No logro entender lo que me ha querido decir. Al día siguiente vuelve a aparecer por ahí.

– Veo que quieres ser una estatua eternamente. O quizás no me has entendido. Para poder controlar lo que te pasa, primero deberás poder recuperar tu humanidad.

¿Mi humanidad? Soy humana.

– Atravesar paso de peatones, esquivar demás peatones. ¡No choquéis! ¡No choquéis! ¡Basta! Lo he oído tantas veces en tu cabeza.

¿Quién es este tipo? ¿Oye mis pensamientos?

– Ahora te estarás preguntando si leo la mente. ¡No! Leo el miedo de los demás y eso hace que los pueda paralizar, cuando me miran a los ojos.

Me coloca un objeto en la mano. Apenas puedo verlo, ya que sigo paralizada.

– Lo siento. Cuando puedas leer lo que te he escrito, llámame. Pero, no olvides que ya llevas 24 horas cómo estatua. Tus funciones vitales se ralentizan a la mitad, por lo que te quedan tres días para poder librarte de este estado, a veces alguien lo supera al cabo de cuatro o cinco días, pero… normalmente… no es así.

¿Y por qué no me liberas? Pienso mientras él se aleja y otros simplemente me observan cómo pensando… ¿Qué hace esta aquí haciendo de estatua? ¿O quién es la tipa esta a la que han hecho un monumento?

En un momento dado intente recordar el miedo que sentía cuando pensaba que la gente me iba a atravesar, de tanto toparse, de tanto estar en su mundo. En ese momento, era una estatua translúcida, a través de la cual podían atravesar. No pueden atravesarme, existo, aunque sea como estatua.

¿Y como le explico yo a la jefa que he sido convertida en estatua? Me envía al psiquiátrico directo. ¿Y si estoy loca? ¿Y si realmente estoy teniendo un delirio psicológico de esos? Es imposible que tenga poderes raros. Es imposible que alguien me convierta en estatua y que pueda serlo para siempre.

Mis pensamientos no servían para deshacer el lío en el que me había metido yo solita.

Fueron esos pensamientos, combinados entre si que me liberaron. De repente, recupere la movilidad y vi esa tarjeta, estaba completamente vacía. Me había engañado. Furiosa decidí ir hacia el trabajo, pero ahí estaba ella: Laia. Había usurpado mi puesto de trabajo, mi personalidad. Yo me había vuelto invisible y translúcida. La jefa acababa de atravesarme entregando a mi otra yo, un informe.

¿Quien es esa que se hace pasar por mi? No recuerdo haber tenido nunca una hermana gemela. De hecho soy hija única. Al menos no he perdido mi trabajo, pero por otra parte no soy yo la Laia que esta trabajando. Es bastante inquietante. Decido irme a casa, allí encuentro como si alguien hubiese vivido mi vida mientras yo era una estatua.

¿Sera ese chico que me miro y me convirtió en estatua? ¿O es que una parte de mi se ha convertido en estatua y otra parte de mi ha vivido mi vida? Eso seria aun mas inquietante que … ¿Que que? Deberé documentarme sobre este tipo de cosas, a mi la ciencia ficción nunca me ha gustado, ni los comics ni esas cosas. Decido ir hacia la zona friki de la ciudad, cerca del Arco del Triunfo. Alli trato de informarme sobre cosas de poderes así raros. Acabo de comprarme comics y primeras temporadas de series. Empiezo a observar. Veo que hay gente que toma de alguna forma la vida de otros. Pero… no encuentro nada sobre desdoblamiento. ¿Puede alguien dividirse en dos?

Seguro que todo esto es una pesadilla extraña.

Llega la hora de saber si mi otra yo, va a entrar en mi casa y como va a reaccionar.

Faltan cinco minutos para que mi otra yo entre por la puerta. ¿Como recibirla? Tal vez debiera golpearla con la sartén y dejarla inconsciente, atarla e interrogarla. Pero, no hay que ser bruta. Tal vez ella este tan extrañada como yo y dos Laias son mejor que una…. ¿O no? ¿Que hago?

Me preparo y me siento en la mesa con dos tazas de café. Si ella es mi otra yo, le gustara el café con un poco de azucar y una mancha de leche. De soja, claro esta. A ver si aparece. Esperarme a mi misma es una sensación extraña. Así es, la llave gira y ella entra. Me ve y ve las dos tazas de café. Se sienta y me pregunta sobre quien soy. Que deseo.

– Me llamo Laia, tengo 33 años y vivo aquí. Trabajo en la empresa donde estabas tu. Un día me encontre que la gente me atravesaba, otro que era una estatua y ahora que hay otra yo.

– Lo que dices no tiene sentido alguno.

– ¿Como que no tiene sentido? Para ti no lo tendrá, pero es lo que yo he vivido. ¿Como si no he entrado aquí si no fuese mi casa?

– Supongo que habrás gastado mi dinero en todos esos comics y series. Pero, debes irte de mi casa o llamare a la policía.

– ¿Para que?

– Para decirles que alguien esta usurpando mi identidad, mis cuentas, mi casa…

– Eso debería hacer yo, llamar a la policía.

– Lo siento, pero aquí la única Laia que existe soy yo. Tu no puedes ser yo.

Confundida decidí irme de mi propia casa. Dejarla a ella que ocupase mi casa, mis cosas. Decidí repetir el camino para encontrarme con quien me había robado la vida.

Me tope con el. Entonces me invito a tomar algo en una cafetería.

– Al fin te has liberado de la estatua en la que te convertí. Pese a eso no has entendido lo que aquí sucede.

– No, lo peor es ver que otra yo tiene mi trabajo, mi casa, mis cosas.

El empieza a reír.

– Siempre lo mismo. Otras veces, ser estatua te había ayudado. Pero, esta vez, nadie dudaria que eres quien crees ser.

– ¿Quien creo ser? Soy Laia, una chica de 33 años, que …

– ¿Laia? ¿Has entrado en su casa?

– Ella ha entrado en mi casa.

– Se que siempre te ocultas en la vida de otros, pero… es hora de que afrontes quien eres realmente.

– ¿Quien soy realmente?

– Tu y yo no somos de este mundo, al menos no en el sentido dimensional.

– ¿Dimensional? ¿De que me hablas?

– Escúchame, se que es complicada la vida en esta dimensión que por accidente hemos llegado, pero no puedes, ni debes seguir creyendo estas mentiras que han confundido tu mente.

– ¿Mi mente? Estoy sana, tal vez un poco loca. ¡Me voy a casa!

Cuando dispongo a irme, el me agarra.

– No puedes irte. Debes volver a casa, al menos, donde vivimos actualmente.

¿Vivimos? ¿Acaso vivo con este tipo? No es para nada mi tipo. Reconozco que es agradable de ver, pero… ¡No! Voy a casa.

Así es, el me suelta. Al parecer prefiere dejar que me tope con la realidad, que no impedirme enfrentarme a ella.

Llego de nuevo a mi casa. Abro la puerta, pero el cerrojo esta puesto. Esa usurpadora me ha cerrado el acceso a mi propia casa. ¿Como puedo tener la llave? Seguro que en algún momento me ha copiado todo. Es una usurpadora y debo avisar a la policía. O tal vez un cerrajero.

El me ha seguido.

– ¿Que quieres? ¿Por que me sigues?

– No te sigo. Quiero ver, hasta que punto crees ser Laia.

– ¿Crees que Laia es capaz de volverse translúcida e invisible? ¿Crees que todo esto tiene algún sentido?

Llamo a la puerta. Al otro lado de la puerta oigo mi propia voz diciéndome que me vaya de aquí o que llamare a la policía. Llamara. El entonces se dirige a la puerta y le pide que nos deje pasar, que tiene que hablar con ella para explicarle todo esto.

Ella, Laia, la otra Laia accede a dejarnos pasar. Nos sentamos en la mesa. Esta vez soy yo la invitada en mi propia casa. Una situación un tanto desagradable.

– Tienes una vida que a ella le gustaría tener y de alguna forma se ha confundido contigo. La farsa ha funcionado mientras estabas de vacaciones, pero…. cuando volviste, la cosa se complico.

¿Como que de vacaciones? Yo estaba sentada en el despacho cuando recibí una llamada. Si que es cierto que la jefa me preguntaba que como es que habia venido a trabajar si habia pedido vacaciones. Pero, …

– ¿Ha estado toda la semana viviendo en mi casa y mi vida?

– Me disculpo por ello. Pero, ella no puede controlarlo. Le ha costado mucho adaptarse a esta nueva realidad. A esta realidad tan física.

– ¿Tan física?

Eso iba a preguntar yo.

– Tiene un alto grado de empatia y una capacidad de adoptar la forma fisica de otra persona, sus recuerdos, sus sentimientos, sus miedos.

– ¿Miedos? Todo esto es un tanto extraño.

En ese momento el saca un arma y me agarra.

– Acabare con esto de la única forma que puedo.

– ¡Alto! No hace falta que la mate.

– La muerte es la única solución para acabar con este problema.

Intento resistirme pero me siento paralizada, como cuando era una estatua, no puedo reaccionar y ni tan siquiera volverme translúcida para escapar. Siento como el cuchillo raja mi garganta, como la sangre cae mientras mi vida se desvanece.

– ¡Lo siento!

Dice el mientras el ultimo hilo de vida se desvanece.

De repente me despierto en un viejo almacén, atada y amordazada. Recuerdo haber muerto, allí esta el.

– No ha funcionado. Pensaba que acabando con Laia volverías a ser tu misma, pero… al parecer no hay manera de que recuerdes.

¿Acabar con Laia? ¿Es que la ha matado? ¿O es que se refiere a matarme a mi? ¿Que clase de psicópata es este tipo?

– Es la primera vez que ha durado tanto. ¡Debo retenerte hasta que vuelvas a ser tu misma!

¿A ser yo misma ? Soy Laia y esa usurpadora vive mi vida.

Mientras se aleja, veo que coge un teléfono. ¿A quien llama? ¿Estará llamando a alguien para pedir un rescate? Intento liberarme y desatarme. Pero, me paso el día atada, en algún momento dado me lleva hasta una especie de lavabo, aunque mas bien debería llamarse vertedero. Al menos esta en medio de un vertedero, pero curiosamente el lavabo esta bien, muy parecido al que tengo en mi apartamento.

Me siento y hago mis necesidades, mientras pienso en como escaparme de el y volver a casa. Pero… me ha matado. He sentido la cuchilla. Me miro al espejo y no parece haber ningún rasguño. Tal vez lo he soñado. Tal vez no hay otra yo. Tal vez no he sido ni translúcida ni estatua. Confusa salgo tras limpiarme y dejo que vuelva a atarme y amordazar-me. Me lleva esta vez en un habitáculo oscuro con una pequeña bombilla.

– Este sera tu hogar, hasta que vuelvas a ser tu misma. Recuerda, no perteneces a esta realidad, ni yo tampoco. ¿Acaso crees que una humana sobreviviría a que le rasguen la garganta? ¡Piensa un poco!

¿Pensar? ¿Acaso realmente me ha rasgado la garganta? ¿Como he sobrevivido? La puerta se cierra. ¿Que desea de mi?

Reflexión sobre La excelencia en el teatro

Ciertamente, es un tema que ha salido hace un tiempo por facebook. Que en el teatro debería haber excelencia. ¿Qué es la excelencia exactamente en el teatro? ¿Qué sería excelente o esquisito en el teatro?

Ciertamente para llegar a la excelencia primero hay que ser conscientes de lo que no es la excelencia en teatro. ¿Qué cosas no debería haber en teatro y que pese a eso hay?

En mi opinión:

1- Las compañías/colectivos y diferentes productores de las artes escénicas deberían apostar seriamente por la creación y por los CREADORES escenicos. En lugar de repetir hasta la saciedad supuestos éxitos. Para ello habría que construir un nuevo paradigma para crear una nueva legalidad menos encorsetada en la que el creador reciba realmente una renumeración sin intermediarios “chupasangres”.

2- Las escuelas de artes escénicas deberían recalcar que las artes escénicas es algo que se construye colectivamente y en el que el EGO debe trabajarse para poder construir un trabajo colectivo en el que cada uno tenga claro sus límites. Una persona sola no puede llevar todo el peso de la producción, sea un actor crack, sea un director crack o sea lo que sea catacrack.

3- Construir producciones escénicas que aparte de ser un entretenimiento para el público, cumpla con la función social y humanista del teatro, que es hacer reflexionar y sentir al público.

4- Acabar con la Diseccionitis en el teatro, más propio de Lengua y Literatura en la escuela que de la construcción y creación escénica. La creatividad es una rutura completa de toda racionalidad, es un lenguaje distinto, por lo que no se puede entender mediante parametros meramente racionales y ciéntificos. Basta ya de cientifizarlo todo y razonarlo todo. ¿O es que cuando nos duele la cabeza lo cuestionamos si ese dolor es real y buscamos pruebas ciéntificas de que algo altera nuestra cabeza para que esta duela? ¿Ah que no?

5- Demosle valor a la creatividad y al trabajo que es la creación y producción escénica. Sobre todo desde dentro del sector artístico y artístico-social. Interpretar, Crear y Dirigir una producción escénica es un TRABAJO excésivamente mal renumerado.

6- No seamos esclavos de los medios que tenemos. Menos lucir medios y más trabajo de creación, dirección y interpretación. Tener una gran escenografría no es sinónimo de una buena producción escénica. Cada elemento escénico tiene que tener un motivo, una razón, ni que sea meramente ilustrativa del espacio. Cabe recordar, que el teatro no es un lenguaje ciéntifico si no artistico y creativo, por lo que importa más la “Insinuación” que el “Desnudo”. No hace falta sobrecargar el escenario de escenografía.

Podría seguir enumerando pero creo que ya hay una serie de elementos de reflexión, para todos aquellos que realmente aman las artes escénicas. Aunque si las aman realmente, tal vez no necesiten tener en cuenta todo esto, al tenerlo ya integrado realmente. En tal caso, es hora de que el TEATRO recupere su ESENCIA, olvidada en pro de supuestos éxitos.

El recuerdo del olvido

Duermes
En lo más profundo de mi alma
Gritas y no te oígo
Emites señales de luz
Y no te veoSaltas y corres dentro de mi
Pero no te notoEres mis deseos
Eres mis esperanzas
Mis sueños

Te olvido
Trato de recordate
Y te olvido

Ya no sé que anhelaba
Ya no sé que deseaba
Ya no sé que esperanzas
Me habitaban

Aún así
Sé que existes
Aunque no pueda
Verte
Oirte
Tocarte
Olerte
O degustarte

Mi yo olvidado
Habitas
En paredero desconocido
Y un día
Te recordaré
Y uno seremos
Mi yo olvidado